Cerdo asado tierno con salvia y limón
Este cerdo asado es un clásico con el que siempre puedes contar. Cada vez que lo sacas del horno, es un éxito asegurado. La carne tierna y jugosa se impregna con ralladura de limón y salvia fresca, una combinación que funciona de maravilla. La salvia aporta un toque amaderado, ligeramente cítrico y mentolado, mientras que la ralladura de limón ofrece una nota fresca y ácida que complementa perfectamente al cerdo.
Para esta receta, la mejor opción es una pierna de cerdo deshuesada y enrollada. Este corte tiene suficiente grasa para mantener la carne jugosa, pero es lo bastante magro para lograr una textura firme y tierna. El secreto está en comenzar con un calor alto para activar el crujiente de la piel y luego bajar la temperatura para un asado largo y lento. Lleva el cerdo de lo simple a lo glorioso con un esfuerzo mínimo.
Crujiente perfecto y carne jugosa
Una piel increíblemente crujiente y una carne tierna y jugosa son las señas de identidad de un cerdo asado perfecto. Y esta receta lo hace sorprendentemente fácil. Frotar la carne con sal marina la sazona y extrae la humedad de la piel, permitiendo que se forme un dorado uniforme y crujiente.
El golpe inicial de calor alto en el horno pone en marcha el crujiente, y una vez que baja la temperatura, la carne se cocina lentamente por debajo, rociándose con sus propios jugos. Cuando está lista, te queda una piel dorada y crujiente de manera uniforme por fuera y un cerdo suave y jugoso por dentro, sin zonas gomosas a la vista.
Servir con col lombarda guisada
Olvídate de acompañamientos complicados cuando tengas esta col lombarda guisada para servir con el cerdo asado. Mientras el cerdo se cocina lentamente en el horno, puedes preparar esta guarnición y dejar que los sabores se desarrollen poco a poco.
El zumo de naranja recién exprimido aporta un toque dulce y cítrico, mientras que el anís estrellado y las hojas de laurel añaden una nota cálida y especiada. El vinagre de vino tinto aporta la acidez justa para equilibrar la riqueza del cerdo, y un poco de azúcar dorado completa el plato con una dulzura suave.
Porque la buena comida merece Lurpak®, añade una nuez de mantequilla justo al final para darle a la col un acabado brillante y delicioso.
Un clásico para el asado del domingo o cenas festivas
Pocos platos son tan reconfortantes como el cerdo asado recién salido del horno. El asado del domingo es una tradición de larga data, y el cerdo siempre ha tenido un lugar especial en ella. Con su piel crujiente y sus lonchas tiernas, funciona igual de bien para la cena de Navidad que para una comida de fin de semana. Acompañado de col lombarda guisada, patatas asadas crujientes y una salsa gravy rica, este cerdo asado es perfecto para cualquier ocasión.
Si estás planeando una cena para familiares o amigos, prueba con un pavo asado al limón o una pierna de cordero asada y jugosa como plato principal. Para los acompañamientos, sirve el cerdo asado con patatas al horno o verduras asadas al horno, y termina con un toque dulce de panettone casero.
Ponle tu toque personal
Una forma sencilla de darle tu propio sello a este cerdo asado es añadirle un poco más de sabor. Prueba a pincelar el cerdo con un glaseado de miel y mostaza durante los últimos 20 minutos de cocción. Esto le da a la piel un acabado brillante y un dulzor suave que combina perfectamente con la carne sabrosa. También puedes mezclar un poco de semillas de hinojo machacadas o pimentón ahumado con la sal para obtener un sabor ligeramente más aromático sin complicar la receta.
Incluso sustituir la ralladura de limón por la de naranja, o usar una mezcla de ambas, puede marcar una gran diferencia, dando al cerdo un toque más cálido y ligeramente dulce. Ninguno de estos pequeños cambios requiere esfuerzo adicional, pero te permiten ser creativo y experimentar con diferentes sabores.