Los langostinos están disponibles todo el año, pero los que tienen mejor sabor son los que encontramos entre finales de verano y principios de invierno. Los langostinos tienen un sabor ligeramente dulce y una textura delicada, por lo que no querrás quitarles protagonismo con ingredientes potentes. Sin embargo, quizá desees añadir algo de sabor, ya que los langostinos suelen tener un gusto muy suave. En esta receta de langostinos, los freímos en mantequilla con semillas de hinojo, chile y azafrán. Cuando están bien equilibradas, las especias no tapan el sabor de la gamba, sino que lo mejoran y le aportan un aroma delicioso.
Fácil de hacer y absolutamente deliciosas. Esta receta de langostinos con mantequilla especiada es un entrante o guarnición perfecto cuando quieres causar buena impresión y para que tú y tus seres queridos os podáis dar un capricho. Sigue todos los pasos de la receta o ajústala según tus preferencias personales. Decidas lo que decidas cocinarla, estamos seguros de que será un plato exquisito y delicioso.
Langostinos con mantequilla especiada con hinojo y azafrán
Fácil de hacer y absolutamente deliciosas. Esta receta de langostinos con mantequilla especiada es un entrante o guarnición perfecto cuando quieres causar buena impresión y para que tú y tus seres queridos os podáis dar un capricho. Sigue todos los pasos de la receta o ajústala según tus preferencias personales. Decidas lo que decidas cocinarla, estamos seguros de que será un plato exquisito y delicioso.
Fácil de hacer y absolutamente deliciosas. Esta receta de langostinos con mantequilla especiada es un entrante o guarnición perfecto cuando quieres causar buena impresión y para que tú y tus seres queridos os podáis dar un capricho. Sigue todos los pasos de la receta o ajústala según tus preferencias personales. Decidas lo que decidas cocinarla, estamos seguros de que será un plato exquisito y delicioso.
Método
En un bol pequeño, mezcla la mantequilla Lurpak® ablandada, las semillas de hinojo, el chile y el azafrán. Sazona con sal y pimienta negra recién molida.
Coloca la mezcla de mantequilla en un trozo grande de film transparente o papel vegetal, enróllala en forma de tronco, cúbrela y ponla en la nevera durante una hora o hasta que se endurezca.
Corta la mantequilla en varios trozos. Calienta una sartén grande. Cuando esté caliente, añade la mantequilla y el ajo, y cuando la mantequilla comience a fundirse, incorpora las gambas. Remueve continuamente durante unos 3 o 4 minutos o hasta que las gambas se vuelvan rosadas. Si la mantequilla comienza a dorarse, añade un chorrito de agua.
Incorpora la ralladura de limón, el perejil y un chorrito de zumo de limón.
Sírvelas inmediatamente con pan crujiente y una ensalada de hojas verdes.