La excelencia y el sabor verdaderos eran dos cualidades que la mantequilla danesa se había ganado a pulso y por las que siempre había sido famosa. Por esa razón, en 1888 se evitó que otras mantequillas inferiores se hicieran pasar por sus homólogas danesas mediante la creación de una única marca para toda la mantequilla de Dinamarca.
La marca en cuestión, registrada el 23 de octubre de 1901, recibió el nombre de Lurmark y pasó a ser el distintivo de la mantequilla danesa de calidad. Hoy en día todavía puede verse este símbolo en Lurpak®. Está formado por dos lurs entrelazados: los lurs son instrumentos musicales de la Edad de Bronce que terminaron convirtiéndose en el símbolo de Dinamarca.
A partir de 1911, solo las centrales lecheras que participaran en un riguroso sistema de degustaciones anónimas pudieron utilizar la marca de la mantequilla danesa Lurmark. Estos controles de calidad siguen practicándose en la actualidad. De hecho, para asegurarse de que la Lurpak® que se encuentra en los frigoríficos sea la mantequilla de primera calidad que tanto nos gusta, nuestras centrales lecheras deben enviar semanalmente muestras a un panel cualificado de expertos independientes. Los buenos alimentos no se merecen menos.
La mantequilla danesa Lurmark solía transportarse en barriles de madera tradicionales. Gracias a los avances tecnológicos, estos emblemáticos barriles fueron dejando paso a los higiénicos envoltorios de papel de aluminio en los años 50. Hay quien todavía los echa de menos, pero la mayoría agradeció que este papel de aluminio ayudase a la mantequilla danesa Lurmark a mantenerse más fresca durante más tiempo.
El nombre de Lurpak® que ahora conocemos y adoramos sustituyó al de la mantequilla danesa Lurmark en 1957. No tardó en convertirse en una imagen familiar en los hogares de todo el Reino Unido. De hecho, desde los comienzos de la exportación, el Reino Unido ha sido siempre el principal mercado para la mantequilla danesa. Hoy en día, los británicos importan dos tercios de toda la Lurpak® que se fabrica. Además, Lurpak® se había establecido anteriormente como una marca prestigiosa en la región de Oriente Medio, donde todavía conserva un importante mercado.
A partir de los años 60, la pasión por Lurpak® se extendió desde Dinamarca y el Reino Unido al resto del mundo. Hoy en día, Lurpak® se vende en 75 países.
En 2001 se lanzó Lurpak® ligera fácil de untar, seguida por Lurpak® sin sal fácil de untar en enero de 2006. Estos nuevos productos permiten que todo el mundo deguste el tradicional sabor de Lurpak® de formas originales e innovadoras.
Hoy en día, la marca Lurpak® es propiedad de la Danish Dairy Board (Junta Lechera Danesa). Como organización central de la industria lechera de este país, el papel principal de la Junta es fomentar los intereses comerciales de la industria lechera danesa, tanto en Dinamarca como en el extranjero, así como trabajar estrechamente con los productores para expandir la marca Lurpak®.
¿Cómo se obtiene el sutil sabor de Lurpak®? Muy sencillo, mediante una mezcla de métodos tradicionales y moderna tecnología.
Lurpak® es una mantequilla láctica de color pálido. Para obtener 1 kg de mantequilla se emplean aproximadamente 20 kg de leche entera. Tras su separación, la nata es pasteurizada y sometida a un tratamiento de temperatura para obtener la consistencia y cremosidad de la marca.
El inigualable sabor láctico de Lurpak® se desarrolla cuidadosamente durante el proceso de fabricación mediante el uso de cultivos lácticos especialmente seleccionados. En la mantequilla con sal, también se añade este ingrediente.
Y eso es todo. No se necesita nada más para obtener una mantequilla Lurpak® perfecta.
Su sabor inequívocamente fresco y ligeramente aromático no es lo único que hace a Lurpak® tan especial. Gracias a su proceso de fabricación único, Lurpak® es una mantequilla fabulosa para utilizar en todos los platos. De hecho, un gran número de reconocidos chefs utilizan siempre Lurpak® para asegurarse de obtener los mejores resultados.
Lurpak® no es una mantequilla autocomplaciente. Nuestro riguroso sistema de control de calidad es posiblemente uno de los más estrictos del mundo, en constante evolución y mejora desde el siglo XIX. Lurpak® lleva más de un siglo estableciendo los estándares de un sabor superior y una alta calidad constantes.
Mantenemos la calidad superior de Lurpak® mediante la verificación de muestras al azar obtenidas de nuestras centrales lecheras semanalmente. Esta comprobación es realizada por expertos independientes del Laboratorio Steins, que juzgan la mantequilla Lurpak® según su consistencia, sabor, textura y embalaje. Tu misión consiste sencillamente en disfrutar de la manera en que Lurpak® realza y saca lo mejor de los alimentos.